Diseñado y fabricado en Italia · Gallarate, desde 2004
Cómo y dónde fabricamos
Cada bañador BONESWIMMER nace en Italia, entre Gallarate y Busto Arsizio, en el corazón del textil lombardo. Desde 2004. Aquí contamos cómo, paso a paso.
1. El diseño: el atelier de Gallarate
Todo empieza en Via Alfredo Cappellini 18, donde conviven tienda y atelier. Aquí diseñamos cada temporada entre 70 y 80 estampados originales y desarrollamos los modelos: Pinup, Ibiza, Maui y Milano para mujer, H2Otto, UCLA y Samoa para hombre, las versiones de niña y niño, gorros de natación y accesorios a juego. El cruce en X de la espalda, nacido en 2004, sigue siendo la firma del bañador de entrenamiento BONESWIMMER: deja libres los hombros y mantiene el bañador en su sitio en la piscina.
2. Los tejidos: técnicos, italianos, resistentes al cloro
No compramos lycra ya estampada. Compramos tejido técnico blanco y lo estampamos nosotros. Para los bañadores de entrenamiento usamos Speed Line de M.I.T.I., 100 % poliéster PBT: resiste al cloro, no se deforma y no destiñe. Por dentro, el forro Charme de Piutrenove (82 % poliamida, 18 % elastano) aporta sujeción y suavidad. Para la línea Milano usamos un tejido con un 51 % de poliéster reciclado y un 49 % de PBT, con certificación GRS y OEKO-TEX.
3. La estampación: sublimación en casa
Los estampados se imprimen en el atelier por sublimación: con el calor, la tinta pasa del papel a la fibra y se convierte en parte del tejido, no en una capa encima. Por eso los colores siguen vivos tras meses de piscina. Estampar nosotros mismos también permite hacer tiradas cortas, ediciones limitadas y bañadores personalizados para clubes, eventos y resorts.
4. El corte: un taller familiar
El corte se encarga a un taller familiar a pocos kilómetros del atelier: una línea directa entre pedidos y producción, que permite reponer las tallas necesarias cuando hacen falta.
5. La confección: talleres colaboradores de la zona
Las costuras las hacen talleres colaboradores entre Gallarate y Busto Arsizio, que trabajan con nosotros desde hace años. Una cadena de decisión corta: un detalle de ajuste se corrige en días, no en temporadas.
6. El control y la prueba en el agua
Cada prenda vuelve al atelier para su control antes del envío. Los modelos nuevos se prueban en la piscina con quien nada de verdad: Deda, fundadora de la marca, nada desde los seis años, es monitora de natación y fundó un equipo Máster.
Por qué lo hacemos así
Una cadena de suministro local cuesta más que una producción lejana. A cambio, tenemos control directo sobre tejidos, ajuste y estampación, una estructura pensada para crecer sin perder identidad, estándares ni control, y la libertad de hacer bañadores que nadie más hace. Capacidad de producción: más de 37.000 prendas al año.
¿Quieres verlos en persona? Tienda y atelier en Gallarate y puntos de venta en Italia. Para clubes, eventos y resorts: personalizaciones.